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Coimbra, universidad de palacio

Biblioteca Joanina

Coimbra, universidad de palacio

A mitad de camino entre Lisboa y OportoCoimbra merece una parada para visitar su antigua universidad. El edificio es el antiguo Palacio de los reyes de Portugal que lo cedieron como sede de la Universidad cuando se trasladaron a Lisboa. Y entre los añadidos posteriores, la biblioteca Joanina, la joya de la corona que sorprende a todos.

Estantes de Biblioteca Joanina. Foto Universidad de Coimbra

Estantes de Biblioteca Joanina. Foto Universidad de Coimbra

Dos horas de tren separan Coimbra y Lisboa, por lo que puede visitarse en el día. En nuestro caso estaba en el camino a Oporto, y como se trataba un viaje de estudios quise incluir en el itinerario las dos universidades antiguas más importantes de la península, Coimbra y Salamanca, separadas por apenas 250 kilómetros y que pueden dar una perspectiva de cómo era el aprendizaje en la edad media.

Patio de las escuelas Coimbra

Patio de las escuelas Coimbra

Al llegar al patio de las escuelas sorprende encontrarse jóvenes vestidos con sus trajes de época y capas negras. Ese era el antiguo uniforme de los estudiantes, que ahora se lo ponen para hacer de guía. Sin saberlo entramos a la explanada por la escalinata de Minerva, en el extremo sur, y elegimos por azar la rama de la derecha, que es, como supimos más tarde, la que según la tradición te hará acceder al saber.

Sala dos Capelos

Sala dos Capelos. Foto Universidad de Coimbra

Al tratarse de un antiguo palacio, las salas nobles de la universidad tienen una decoración regia, mucho más solemne de las que estamos acostumbrados a ver. El Paraninfo, o sala de los Capelos, fue en origen el salón del trono. Debe imponer defender la tesis doctoral en semejante entorno, más aún sabiéndote vigilado por los cuadros de todos los reyes portugueses. Al visitarla desde la balconada del segundo piso, puedes apreciar los detalles del techo del siglo XVII, con su simetría complementaria.

Sala de examen privado

Sala de examen privado. Foto Universidad de Coimbra

La sala de los exámenes privados es más modesta, pero también se sale de lo habitual. Aquí se hacían los exámenes de licenciatura y son los cuadros de los rectores los que te observan en silencio. Cuenta la tradición que antes de subir a hacer el examen, en los azulejos de la entrada, los estudiantes pateaban el único que tenía un zorro como forma de invocar a la suerte.

Azulejo de la zorra pisoteado

Azulejo de la zorra pisoteado

La capilla de San Miguel, recubierta de azulejos en las paredes y bellamente pintada en el techo, es otro de los lugares que te harán soltar una exclamación de asombro. El órgano barroco llena el espacio con sus dos mil tubos y todavía tiene temporada de conciertos. Cuesta creer que tanta decoración se esconda tras una simple pared blanca, y que desde la plaza sólo se vea el pequeño pórtico manuelino que le da acceso.

Biblioteca Joanina

Biblioteca Joanina. Foto Universidad de Coimbra

Algo similar se puede decir de la biblioteca Joanina. Una puerta decorada, pero como cualquiera de la época, da paso a uno de los lugares que más me han sorprendido en este viaje. Construida a comienzos del siglo XVIII, fue diseñada para preservar el bien más valioso de la universidad: los libros. Las paredes son dobles y tienen una capa de aire entre ambas que amortigua la oscilación térmica del  interior. Para evitar la renovación excesiva del aire, la puerta sólo se abre cada media hora. Una de las singularidades de esta biblioteca ya fue contada por Umberto Eco en su novela “Nadie acabará con los libros”. Entre las estanterías y las paredes vive una colonia de murciélagos que se encargan de mantener a raya al mayor enemigo de los libros: las polillas. Para evitar que los excrementos generados en sus vuelos nocturnos ataquen las maderas nobles de las mesas, todas las noches se cubren con telas, para ser retiradas a la mañana siguiente, favoreciendo esta singular simbiosis entre animales y cultura.

Vista desde la universidad Coimba con la Se fortificada

Vista desde la universidad Coimba con la Se fortificada

En el interior uno se ve rodeado por una explosión de arte barroco pagado con las riquezas de las colonias portuguesas. Alrededor del retrato real de Juan V, quien impulsó y dio nombre a la biblioteca, se guardan los casi 60.000 libros que alberga en una sucesión de estanterías de dos pisos con incrustaciones doradas y decoraciones de chinoiserie (motivos chinos). Una preciosidad  que justifica por sí misma el venir hasta Coimbra.

1 Comment

  • Hosting

    En este documento se solicitaba la fundacion de un “Estudio General” financiado por las instituciones religiosas firmantes. Scientiae thesaurus mirabilis”, que instituia la propia Universidad y pedia al papa Nicolas IV la confirmacion.

    12 abril, 2017 at 10:54 am

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