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Ultimos días en el sudeste asiático

Monjes en ruinas de Sukhothai

Ultimos días en el sudeste asiático

La tercera y última vez que entramos a Tailandia fue en avión, a Chiang Mai; una hermosa ciudad al norte del país y centro de organización de trekkings a las zonas rurales aledañas. Nos encontramos con cientos de alojamientos que curiosamente suelen estar ocupados no por días si no por semanas enteras e incluso meses, no me extraña que sea así, ya que la ciudad tiene algo que engancha, es de esos sitios en los que te apetece quedarte bastante tiempo, no se si es la buena comida, el buen clima o quizás las buenas condiciones de los alojamientos, pero la verdad es que es mejor ir con un plan determinado, si no se te pueden pasar las semanas entre sus callecitas, templos  y mercados, sin darte cuenta.

 

Monjes de cera en el templo de Phra Singh

Monjes de cera en el templo de Phra Singh

Cada templo es un espectáculo en si mismo, gracias a que cada uno con su  personalidad propia tiene algo que ofrecer. Entre los mas interesantes están el Phra Singh y el Phan Tao. El primero, tiene tres edificios, dentro de uno de ellos, se encuentran seis figuras de cera en tamaño real, de monjes, a quienes los fieles le rezan; son realmente impresionantes ya que la reproducción es perfecta. En otro de los edificios, del techo cuelgan las ofrendas,  que no es otra cosa que tiras de papel con billetes, de diferentes denominaciones.

El templo de Phan Tao, es precioso, esta construido en su totalidad con teca, que le da un aire de mayor recogimiento y sencillez.

Templo Phra That Doi Suthep

Templo Phra That Doi Suthep

Alquilamos una moto para acercarnos a la pagoda de Phra That Doi Suthep, que se  encuentra a uno kilómetros de la ciudad en lo alto de una colina. Puestecitos de comida y jugos de diferentes frutas, están justo en frente de la entrada y una vez dentro la vida está en plena ebullición; compartimos espacio con los fieles, monjes, bailarinas, músicos o turistas,  todos apreciando la belleza del lugar entre un ambiente de sobrecogedor.

Luego de comer, decidimos tomar un café en Ben Kun Chang Kian, un pueblo tribal donde muchos de sus habitantes son cultivadores de café.

Entrada de cueva Lod, Soppong

Entrada de cueva Lod, Soppong

Para vivir algo mas la zona rural del país, nos dirigimos a Soppong. Todo el mundo nos  decía que la carretera hasta Pai, es muy escénica pero no apta para gente, que  como yo se marea hasta en las rectas; pero la verdad no estuvo tan mal, no la disfruté al máximo pero tampoco la sufrí. Nos alojamos a solo 3 km de Soppong, en el pueblo tribal Lisu de Nong Thong, en casa de una entrañable señora local, donde por una módica suma de baths, dormimos y disfrutamos de las tres comidas cada día. Fue toda una experiencia, muy recomendable por cierto.

La zona esta llena de plantaciones de arroz, pequeños poblados y cuevas; siendo una de las más famosas la llamada Lod.

Ofrendas en forma de barca en Templo de Mae Hong Son

Ofrendas en forma de barca en Templo de Mae Hong Son

A Mae Hong Son, llegamos poco después del medio día, al principio nos pareció una ciudad un poco muerta, pero la razón es que a esas horas el calor es bastante intenso y la gente esta o haciendo la siesta o esta por los alrededores. Al anochecer, las calles se llenan con el mercadillo, donde se puede encontrar comida tailandesa deliciosa e infinidad de souvenirs. El templo que da al lago, también cobra vida, donde los feligreses se acercan para hacer sus ofrendas, siendo una de las mas bonitas que he visto la de la representación de una barca de madera, a la que le ponen flores, una vela e inciensos encendidos y la dejan en una fuente circular para que de vueltas, con la figura del buda en el centro. También suelen encender lámparas de papel que van al cielo, no sin antes pedir un deseo.

 

 

Pueblo chino, Ban Rak Thai

Pueblo chino, Ban Rak Thai

La mejor forma de recorrer la zona es en moto, así que una vez más alquilamos una y nos dirigimos a Ban Rak Thai. Esta pequeña villa esta totalmente habitada por chinos exiliados, que viven del turismo así como de cultivar y vender té.

Luego nos dirigimos hacía Ban Ruan Thai, donde, gracias a un proyecto, han cambiado el cultivo del opio por el del café. El paisaje que se recorre es precioso, bastante selvático, con cascadas y lagos, todo un regalo para la vista que vale la pena visitar.

Ruinas de Sukhothai

Ruinas de Sukhothai

De camino a Bangkok, hicimos una parada de un par de días en Sukhothai, para recorrer lasr uinas que se encuentran a unos kilómetros de la ciudad nueva. Contamos con mucha suerte ya que el día que visitamos los  restos históricos  era festivo y las entradas eran gratuitas, lástima del clima, ya que no hacía nada de frío pero el sol no lo vimos ni por equivocación. Fue muy agradable pasear por entre los antiguos templos y sus enormes budas, ya que estaba muy tranquilo debido a la poca afluencia de turistas, pero entre ellos conocimos a una encantadora pareja, Carolina, paisana mía y su marido francés, Herve, quienes también están dando la vuelta al mundo; así que las recomendaciones por lado y lado no cesaron.  Con ellos coincidimos un par de días mas tarde en Bangkok y muy posiblemente mas adelante en Nueva Zelanda.

Monjes en ruinas de Sukhothai

Monjes en ruinas de Sukhothai

Un par de días antes de volar a Australia, nos enteramos que necesitábamos visado para entrar al país, un trámite sencillo e incluso que se puede hacer por Internet. Procedimos a realizarlo y a Nacho se la aprobaron inmediatamente, pero a mi se me tardó dos días; los cuales lo pasamos averiguando en la embajada de Australia el motivo de la tardanza y en las agencias de viajes para volar un par de días después en caso que no recibiera la contestación a tiempo; menos mal que al final todo salió bien, y pudimos continuar el viaje juntos, como lo habíamos planeado.

Dejar Asia me da un poco de tristeza, después de tantos meses moviéndonos por aquí, ya todo nos es muy conocido, pero también es cierto, que es momento de cambiar de entorno y de forma de viajar; así que me despido de este continente, lejano para muchos pero tan cercano para mi, para darle la bienvenida a Australia.

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