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Isla sur, isla de ovejas

Pankake Rocks, Punakaiki

Isla sur, isla de ovejas

Recuperadas las fuerzas tras seis días en Christchurch en casa de nuestros amigos, salimos en nuestra campervan rumbo al sur. La primera parada fue Oamaru,  ciudad pintoresca, con algunos edificios históricos del siglo XIX.; lastimosamente, cuando estuvimos, fue uno de los pocos días lluviosos que hemos tenido durante nuestro recorrido por el país, pero aún así el encanto era evidente. Además es uno de los sitios donde se puede ver pingüinos. Tuvimos la suerte de ver algunos ejemplares de los llamados “ojos amarillos”. También hay una colonia de pingüinos azules en la península de Otago, que es posible disfrutar gracias a los voluntarios de la zona y es una experiencia preciosa, ya que algunos de ellos pueden pasar por tu lado.

Oamaru

Oamaru

En nuestra persecución de los curiosos pájaros, nos dirigimos al sur, sabíamos que es fácil verlos en Curio bay poco antes del atardecer, así que nos fuimos recorriendo la costa y nos encontramos con sitios tan espectaculares como el faro de “Nugget point” olas cuevas “Cathedral”, que solo se pueden visitar cuando la marea esta baja. Una vez más el show se lo quedan los pingüinos, nada temerosos de los humanos, se pasean con tranquilidad entre los turistas.

nugget point

Nugget point

Cambiando un poco de escenario nos dirigimos hacía Fiordland, una de las zonas mas remotas del país, con más dificultad de acceso y por lo tanto menos pobladas, pero no menos interesante. Las montañas, los lagos y como no, los fiordos hacen parte del espectacular paisaje. El crucero por Milford Sound, fue la gran recomendación de todo el mundo; a pesar del precio, que se salía de nuestro presupuesto, y del tiempo, ya que no paro de llover durante las dos horas de navegación,  y la verdad vale la pena. La intensa lluvia, también le dio su toque místico, y hay quien dice que es la mejor forma de ver los fiordos, ya que aparecen muchas cascadas por todos lados.

Fiordland

Fiordland

Los lugares mas visitados tanto por extranjeros como por  kiwis (como son llamados cariñosamente los locales), para practicar deportes de riesgo y aventura, son indudablemente Queenstown y Wanaka. La primera, es una pequeña ciudad junto al lago Wakaipu, rodeada de montañas y llena de vida tanto en verano por su buena temperatura, como en invierno, perfecta para esquiar. La segunda, es una alternativa algo mas tranquila, pero no menos divertida y escénica; la ciudad se encuentra de cara al lago Wanaka y a las puertas del parque nacional del monte Aspiring.

 

Queenstown

Queenstown

La diversidad de este país es increíble; nada mas pasar a la costa oeste, bañada por el mar de Tasman, se encuentran una zona de glaciares. A dos de ellos se puede acceder fácilmente; nosotros fuimos al Fox, y tuvimos la suerte de poder visitarlo, un día sin nubes y muy soleado, poco común según los locales. Por toda la costa hay infinidad de lugares de interés como Okarito, antiguo pueblo minero, que se ha convertido en un tranquilo sitio a orillas del mar. También esta Hokitika,
donde vimos los glow worms, gusanos que brillan en la oscuridad y que veníamos buscando desde Australia. En Punakaiki, están las rocas pancake, , extrañas formaciones rocosas, junto al mar.

Glaciar Fox

Glaciar Fox

Mientras se viaja en capervan, el conocer gente tanto local como otros viajeros es un poco complicado. Casualmente, nos encontramos cuatro veces distintas con dos parejas chinas que viajaban juntas; cada encuentro era muy agradable, pero la última fue especial. Ellos consideraban que no solo la casualidad nos había reunido en tantas ocasiones y que deberíamos ser amigos para toda la vida. Además de intercambiar, correos electrónicos, fotos y unas cuantas promesas de visitarnos en nuestros respectivos países, ellos nos regalaron un par de budas para que nos acompañaran el resto del viaje. Encantadores chicos, pero no he dejado de preguntarme, será que siempre viajaran con regalos?

 

 

Con Zhen He, Colin y sus parejas

Con Zhen He, Colin y sus parejas

Antes de cruzar en ferry a la isla norte, recorrimos la zona de la golden Bay. Variadísima naturaleza,
desde enormes plantaciones de manzanas y peras, pasando por cuevas y extraños paisajes dignos de El señor de los Anillos, hasta salvajes playas.

Pankake Rocks, Punakaiki

Pankake Rocks, Punakaiki

La isla sur, es bastante despoblada, al menos a lo que humanos se refiere, por que lo que si abunda de forma generalizada, son las ovejas; se pueden encontrar tanto en montañas, colinas, jardines y a pocos metros de las playas. Sin duda alguna, esta mitad del país es sorprendente y cautivador.

 

 

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